A veces necesitamos de alguien que nos acompañe en este largo camino. Alguien capaz de levantarte cuando te tropiezas y capaz de hacerte compañía en los momentos de más soledad. Capaz de hacerte imaginar un mundo increíble, lleno de cosas fantásticas que ni el más poderoso de los hombres llegará a tener nunca. Capaz de hacerte suspirar cada vez que respiraras, y hacerte correr para que vuelvas a suspirar. Capaz de llorar contigo si es necesario, de reír contigo y de superar los obstáculos contigo. Capaz de hacerte olvidar la mayor de las dificultades con decirte te quiero o una simple sonrisa que te adentre en la mayor de las felicidades.
Quizá esa persona la encuentres algún día.. quizá ya la hayas encontrado, o quizá nunca la encuentres.
Yo, gracias a ellos, sé de lo que hablo.
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